TutorialTranscripción musicalAndrew Carlins•7 min de lectura

Cómo bajar la velocidad de una canción sin cambiar el tono (y por qué ayuda a aprender)

Antes, al bajar la velocidad de una grabación también bajaba el tono y todo sonaba grave y pastoso. El time stretching actual deja el tono intacto, así que puedes practicar un pasaje despacio o sacarlo de oído sin que cambien las notas.

Bajar la velocidad de la música sin cambiar el tono: time stretching frente a pitch shifting para aprender y transcribir

Este artículo forma parte de nuestra guía para aprender canciones con un piano roll.

Para bajar la velocidad de la música sin que baje el tono se usa el time stretching, o estiramiento temporal: el audio dura más y el tono se queda donde estaba. Casi cualquier reproductor, DAW o app de práctica actual tiene un control de velocidad que hace esto, así que una canción a la mitad de velocidad sigue sonando en el mismo tono, solo que más lenta. Con eso ya puedes practicar despacio y sacar de oído los pasajes rápidos.

Por qué antes bajar la velocidad también bajaba el tono

Piensa en un disco de vinilo viejo. Si gira más lento, baja el tempo y también el tono, y la música suena como una versión grave y pastosa de sí misma. La velocidad y el tono estaban unidos físicamente, porque el sonido no era más que una lectura más rápida o más lenta del mismo surco, y al hacer más lenta la lectura bajaban con ella todas las frecuencias.

Durante décadas, ese vínculo fue el obstáculo con el que chocaba la práctica lenta. Podías bajar la velocidad de una grabación, pero quedaba en otra tonalidad, y así no sirve de nada si intentas aprender las notas reales. El software de audio actual rompe ese vínculo.

Time stretching y pitch shifting

El viejo método de todo o nada se reemplazó por dos operaciones independientes:

  • El time stretching (estiramiento temporal) cambia la velocidad y deja el tono como está. La canción suena más lenta o más rápida en la misma tonalidad, y es lo que necesitas para practicar.
  • El pitch shifting (cambio de tono) cambia el tono y deja la velocidad como está. La canción suena en otra tonalidad al mismo tempo, que es lo que hace la cejilla en una guitarra o lo que usas para llevar una canción al registro de quien canta.

El software lo consigue analizando el audio en fragmentos diminutos y volviendo a combinarlos. Para bajar la velocidad de una grabación, en la práctica estira esos fragmentos y los superpone, de modo que el sonido dura más sin que bajen sus frecuencias. Los detalles son complejos, pero el resultado es que la velocidad y el tono pasan a ser dos controles separados, y puedes mover cada uno por su lado.

Por qué importa para aprender

Practicar despacio es la técnica fiable más antigua que existe, y funciona porque las manos aprenden el movimiento correcto a una velocidad manejable y lo conservan cuando vas subiendo la velocidad. Un pasaje que no te sale a velocidad normal casi siempre termina saliendo si lo bajas lo suficiente para acertar todas las notas y después lo aceleras poco a poco.

Todo esto sirve porque el tono no cambia. Aprendes las notas reales en la tonalidad real, no una aproximación transportada que tendrías que corregir de cabeza. El oído escucha la armonía de verdad, los dedos encuentran las posiciones de verdad y no hay nada que desaprender cuando vuelves a la velocidad normal. Nuestra guía para aprender canciones de piano más rápido se apoya mucho en esto.

Por qué importa para transcribir

Si estás sacando una canción de oído, bajarle la velocidad es la técnica principal. Un pasaje rápido que a velocidad normal suena todo junto se convierte, a la mitad de velocidad, en una serie de notas separadas que puedes reconocer una por una. Y un acorde denso que no logras desarmar en tiempo real deja oír cada una de sus notas cuando lo estiras y lo repites en bucle.

Aquí mantener el tono es imprescindible, porque buscas notas exactas y, si al bajar la velocidad todo se corriera unos semitonos hacia abajo, cada nota que escribieras estaría mal. Nuestra guía para transcribir música de oído considera la escucha lenta en bucle el hábito más útil de todo el proceso.

Una opción más limpia: bajar la velocidad de las notas, no del audio

El time stretching tiene sus efectos secundarios. Cuanto más extrema es la reducción de velocidad, más se oyen los artefactos, como un sonido algo borroso o acuoso y un ataque menos nítido en cada nota. Con buen software, las reducciones moderadas suenan limpias, pero si llevas una grabación a un cuarto de su velocidad empiezan a notarse las costuras.

Cuando la música ya está transcrita a notación, el problema desaparece. Reproducirla despacio no genera artefactos, porque se reproducen notas a la velocidad que elijas en lugar de estirar audio grabado. Songscription transcribe una grabación y después reproduce la partitura a una velocidad ajustable, siempre con el tono intacto. Así puedes llevar un pasaje difícil a paso de tortuga, oír cada nota con claridad y luego volver a subir la velocidad. Tienes la ventaja de la práctica lenta sin el sonido borroso que aparece al estirar el audio original. En nuestra guía para transcribir y aprender canciones a la vez puedes ver cómo encaja esto en una rutina de práctica.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se baja la velocidad de una canción sin cambiar el tono?

Se usa el time stretching, o estiramiento temporal, que alarga la duración del audio y deja el tono donde estaba. Casi todos los reproductores, DAW y apps de práctica actuales tienen un control de velocidad que hace esto, así que puedes poner una canción a la mitad de velocidad y sigue sonando en el mismo tono, solo que más lenta. No es lo mismo que reproducir una grabación más despacio sin más, porque eso baja el tono, igual que cuando un disco gira más lento.

¿Qué diferencia hay entre el time stretching y el pitch shifting?

El time stretching cambia la velocidad y mantiene el tono. El pitch shifting cambia el tono y mantiene la velocidad. Son independientes porque el software de audio actual separa las dos cosas; los métodos antiguos, como cambiar la velocidad de giro de un disco, las unían, y por eso al bajar la velocidad también bajaba el tono. Para practicar necesitas time stretching, porque la canción va más lenta y el tono no cambia.

¿Por qué bajar la velocidad de una canción ayuda a aprenderla?

Tocar despacio deja que las manos aprendan el movimiento correcto antes de sumar velocidad, y le da al oído tiempo para captar detalles que a velocidad normal se pierden. Que el tono no cambie es importante porque estás aprendiendo las notas reales y no una versión transportada. Es la técnica de práctica más fiable que hay para un pasaje demasiado rápido para tocarlo o transcribirlo a velocidad normal.

¿Bajar la velocidad de una grabación empeora su calidad?

El time stretching genera algunos artefactos, que suelen oírse como un sonido algo borroso o acuoso y se notan más cuanto más bajas la velocidad. Con buen software, las reducciones moderadas suenan limpias. Si ya transcribiste la música a notación, bajar la velocidad de la reproducción no genera artefactos, porque se reproducen notas en lugar de estirar audio grabado.

Sobre quien escribe

Andrew Carlins

Escrito por

Andrew Carlins

Cofundador y CEO de Songscription

Andrew cofundó Songscription en Stanford junto con otros músicos que estaban cansados de no encontrar las notas de las canciones que querían tocar. Creció tocando piano y saxofón barítono, y también hizo teatro musical. Hace años que no se sube a un escenario, pero le gusta pensar que sigue bastante afinado. Escribe sobre cómo sacar una canción de la grabación y pasarla a partitura.

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