Forma parte de nuestra guía para arreglar una canción para cualquier instrumento.
Arreglar una canción para coro es convertirla en cuatro partes cantables, una por cada sección de voces, con la letra bien colocada debajo. La distribución clásica es SATB, es decir, soprano, alto, tenor y bajo, las cuatro voces habituales de un coro. El trabajo consiste en repartir la armonía entre esas cuatro líneas de modo que cada parte se mantenga en un registro cómodo, se mueva con fluidez y tenga lugar para respirar, y después en colocar la letra bajo las notas para que quien canta sepa exactamente dónde cae cada sílaba. Todo eso se puede hacer a partir de las notas reales de la canción.
Las cuatro voces y sus registros
Cada una de las cuatro voces tiene un registro dentro del cual escribes. Los registros cómodos aproximados, tomando el do central como do4, son estos: soprano, de do4 a la5; alto, de sol3 a re5; tenor, de do3 a la4, y bajo, de mi2 a do4. Un detalle suele confundir a quien empieza, y es que la parte de tenor se escribe en clave de sol pero suena una octava más grave de lo escrito. Por eso casi siempre lleva un 8 pequeño debajo de la clave. Lo primero que hace cantable un arreglo es que cada parte se quede dentro de estos registros, y mejor todavía si se mueve por el centro y no por los extremos. Si quieres ver en general cómo se reparten las partes en los pentagramas, tienes nuestra guía para arreglar una canción para cualquier instrumento.
La melodía y la armonía
Lo habitual es que la melodía la canten las sopranos y que alto, tenor y bajo pongan la armonía por debajo. Así la melodía queda arriba, donde más se oye, y las tres voces graves completan los acordes. Pero la melodía no tiene por qué quedarse siempre ahí. Si en una estrofa se la pasas a los tenores o a la cuerda de altos, el arreglo gana variedad y las sopranos descansan, y un traspaso bien puesto puede acabar siendo el momento que más se recuerda del arreglo. Decidir qué voz lleva la melodía y qué notas cantan las demás es pensar como con un lead sheet, pero a cuatro partes; es el mismo instinto que describimos al explicar qué es un lead sheet. Si lo primero que quieres capturar es una línea vocal concreta, nuestra guía para pasar una melodía vocal a partitura explica cómo escribirla.
La conducción de voces y la letra
En la escritura coral importa tanto cómo se mueven las partes como las notas a las que llegan. Cuida la conducción de voces y deja que cada parte avance por pasos cortos siempre que se pueda, en vez de saltar de un lado a otro, porque así se canta con más facilidad y suena más ligado. Mantén cada parte en una tesitura cómoda para que ninguna sección tenga que forzar durante una frase entera, y deja lugar para respirar entre frases. Después coloca la letra con claridad, con cada sílaba alineada bajo su nota, para que quien canta vea exactamente qué sílaba cae en qué tiempo. Todo esto busca que la parte sea fácil de leer y de cantar, lo mismo que perseguimos en nuestra guía para simplificar partituras. Si una parte queda demasiado aguda o demasiado grave para tu coro, toca transponer, y eso lo explicamos en cómo transponer una canción para que se ajuste a tu voz.
De la grabación a la partitura coral
En lugar de sacar la canción de oído antes de poder siquiera empezar el arreglo, sube la grabación a Songscription y deja que transcriba el audio a una partitura que puedes editar. Así tienes la melodía y la armonía como punto de partida. Luego repartes la armonía entre las cuatro partes, pones cada una en su registro, suavizas la conducción de voces y agregas la letra debajo. Elige una tonalidad en la que las cuatro partes se puedan cantar, transpón si alguna voz queda muy aguda o muy grave y exporta la partitura para tu coro. Como partes de las notas reales y no de una suposición, la armonía que repartes es la de la propia canción.
Preguntas frecuentes
¿Cómo arreglo una canción para coro?
Empieza por la melodía y la armonía de la canción y reparte esa armonía entre cuatro partes cantables: soprano, alto, tenor y bajo. Lo habitual es que la melodía vaya a las sopranos y que alto, tenor y bajo pongan la armonía por debajo. Mantén cada parte en un registro cómodo, cuida la conducción de voces para que cada una avance por pasos cortos, deja lugar para respirar y coloca la letra de modo que cada sílaba quede bien alineada bajo su nota. Elige una tonalidad en la que las cuatro partes se puedan cantar. Si partes de una partitura editable, ya tienes las notas que vas a repartir y el lugar donde escribir la letra.
¿Cuáles son los registros de las voces SATB?
SATB son las siglas de soprano, alto, tenor y bajo, las cuatro voces habituales de un coro. Los registros cómodos aproximados, tomando el do central como do4, son estos: soprano, de do4 a la5; alto, de sol3 a re5; tenor, de do3 a la4, y bajo, de mi2 a do4. La parte de tenor se escribe en clave de sol pero suena una octava más grave de lo escrito, y muchas veces se indica con un 8 debajo de la clave.
¿Cómo coloco la letra en un arreglo coral?
Coloca la letra con claridad bajo las notas, con cada sílaba alineada bajo su nota, para que quien canta vea exactamente qué sílaba cae en qué tiempo. Si a eso le sumas una buena conducción de voces, una tesitura cómoda y lugar para respirar, la parte coral resulta fácil de cantar y de leer.
¿En qué tonalidad conviene escribir un arreglo coral?
Elige una tonalidad en la que las cuatro partes se puedan cantar, sin que ninguna tenga que subir o bajar más allá de su registro cómodo. Si una parte queda demasiado aguda o demasiado grave, transpón todo el arreglo hasta que cada voz quede en una tesitura manejable. La tonalidad adecuada es la que les conviene a quienes cantan, aunque no sea la de la grabación original.
Lo más rápido es empezar con una canción que quieras que cante tu coro. Sube una grabación a Songscription y arréglala para coro a partir del audio.
