No necesitas 88 teclas para aprender piano. Con 61 tienes suficiente para empezar y para la mayor parte de la música popular, con 76 cubres casi todo salvo el repertorio clásico completo, y las 88 hacen falta cuando las piezas que quieres tocar usan las octavas de los extremos, algo que llega más tarde de lo que sugieren casi todas las guías de compra. Cuántas teclas necesitas depende del repertorio, no de qué tan en serio te tomes el piano.
Dentro de esa pregunta se esconde otra que casi nadie se hace y que pesa más, la de si el software con el que aprendes sabe cuántas teclas tienes en realidad. Una app que da por hecho un teclado completo te muestra sin problema notas que no existen en tu instrumento, y quien está empezando lo toma como un error propio.
Aclaración: hacemos Songscription, y nuestro equipo también hace Anything Piano, una de las apps de las que hablamos más abajo. Los rangos que aparecen en este artículo son propiedades del instrumento y no de ningún producto, así que valen igual donde sea que los leas.
La respuesta corta
- 49 teclas, cuatro octavas. Sirve para el primer mes y poco más. Si te lo regalan o te lo prestan, está bien, pero no vale la pena comprarlo.
- 61 teclas, cinco octavas. Es el mínimo real para aprender bien, y basta para buena parte del pop, el rock y la música de cantautor. A la mayoría de quienes compran uno de 61 nunca se les queda tan corto como para arrepentirse.
- 76 teclas. Cubre casi todo, salvo el repertorio clásico completo y los arreglos que usan los extremos a propósito. Es un tamaño poco común y en los anuncios de segunda mano muchas veces resulta la mejor compra.
- 88 teclas, algo más de siete octavas. Hace falta para el clásico, para tocar partituras publicadas tal como están escritas y para cualquier cosa en la que la mano izquierda se abra mucho. Cómpralo si ya sabes que quieres tocar piano clásico.
Si todavía no te decides, compra 61 teclas contrapesadas antes que 88 sin contrapeso. Comprar 88 sin contrapeso es el error más común en esta categoría, y la razón está más abajo, en la parte sobre la mecánica de las teclas.
Lo que te cuesta cada tamaño
Un teclado de 61 teclas suele ir de C2 a C7 (en cifrado americano, C es do). Conviene saber exactamente qué queda fuera de ese rango.
La octava grave
Por debajo de C2 están las notas de A0 a B1, y esa zona sirve para dar peso más que para la melodía: octavas dobladas en la mano izquierda, la fundamental grave de un acorde grande, el retumbo por debajo de la música de una película. Sin ella un arreglo suena más delgado, pero no suena mal, y en mucho pop nadie la pide nunca. La excepción es el clásico, donde el registro grave forma parte de la estructura y una nota grave que falta es, sin más, una nota que falta.
La octava aguda
Por encima de C7 quedan las últimas teclas, que se usan para dar brillo: una octava aguda al final, un adorno de la mano derecha, el tintineo de una textura de caja de música. Aparece menos que la octava grave, y cuando aparece casi siempre puedes bajar ese pasaje una octava sin que nadie lo note.
Lo que de verdad se nota
El costo más grande aparece cuando lees partituras publicadas en un teclado corto. En cuanto sabes leer notación y empiezas a comprar libros, un instrumento de 61 teclas te obliga a transponer o editar pasajes por tu cuenta cada vez que la obra usa el registro que te falta. Eso termina siendo un trabajo extra que pagas en cada pieza, más que un muro que te frena en unas pocas. Si tu meta es leer partituras publicadas, ese es el argumento de verdad para las 88, y casi siempre lo descubres cuando ya compraste el teclado. Nuestra guía para hacer que una pieza de piano sea más fácil de tocar explica la parte de editar, y con transponer partituras cambias una pieza entera de una vez cuando pasarla a otra tonalidad es la solución más limpia.
Las teclas contrapesadas importan más que el número de teclas
El número de teclas decide qué piezas puedes tocar. La mecánica de las teclas decide cómo las tocas todas, y por eso es el dato que más pesa, aunque las guías de compra lo dejen escondido.
Las teclas sin contrapeso vuelven a su lugar al instante y sin resistencia, como las de un órgano. Te acostumbran a tocar a golpecitos, un gesto que después no sirve en un piano de verdad, y como casi nunca son sensibles al tacto, todo suena al mismo volumen toques como toques. Las semipesadas agregan resistencia y son una mejora real. La acción de martillo, que a veces se llama contrapesada completa, imita el mecanismo de un piano acústico, pesa más en los graves y es lo que te conviene si tu presupuesto da para eso.
En la sensibilidad al tacto no conviene ceder. Sin ella no puedes practicar las dinámicas, y sin dinámicas tampoco puedes practicar el fraseo, así que el instrumento te deja sin lo más importante que podrías aprender en lo musical. Una app igual te va a decir que tocaste las notas correctas, pero no te va a avisar de que todas sonaron al mismo volumen.
¿Tu app sabe cuántas teclas tienes?
Casi nadie lo revisa antes de suscribirse, y en un teclado corto es la diferencia entre una app que funciona y una que parece corregirte al azar.
La mayoría de las apps para aprender dibujan en pantalla un teclado completo de 88 teclas y dan por hecho que el instrumento que tienes delante es igual. Si una pieza baja hasta A1 y tu teclado termina en C2, la nota cae sobre una tecla que no existe, no la tocas y la app la cuenta como fallo. Nada en la interfaz te avisa de que la nota estaba fuera de rango, así que quien empieza concluye que toca peor de lo que en realidad toca.
Anything Piano te pregunta durante la configuración cuántas teclas tiene tu teclado: 49, 61, 76 u 88. Después dibuja el teclado que de verdad tienes y hace caer las notas sobre él, así que lo que ves en pantalla es el instrumento que tienes bajo las manos y no uno ideal. Es un detalle de diseño pequeño, pero a cualquiera que toque en un teclado de iniciación le ahorra todos esos fallos que en realidad no lo son.
En Anything Piano esto importa más que en casi cualquier otra app por el origen de sus canciones. En una app con catálogo cada pieza se arregla a mano, y quien hace un buen arreglo para principiantes lo mantiene a propósito dentro de un rango razonable. Anything Piano arma la parte de piano a partir de la propia grabación, así que el rango es el que tenga la grabación, y ese es el costo real de poder traer cualquier canción. Por eso, saber cuántas teclas tienes es lo que hace que esas canciones se puedan tocar en un instrumento de 61. Además escucha por el micrófono, no solo por Bluetooth y USB MIDI, y aquí eso importa porque los teclados cortos y baratos muchas veces no tienen ningún puerto MIDI. Fíjate también en qué dibuja sobre ese teclado. Anything Piano solo hace tutoriales en piano roll y no produce partituras, así que una partitura imprimible de la misma grabación es trabajo de Songscription.
Cómo comprobar si una pieza cabe
- Busca la nota más grave y la más aguda. En una partitura, revisa el primer y el último sistema y cualquier clímax evidente. En un piano roll los extremos verticales se ven de un vistazo, y para esta pregunta en particular esa es una de las ventajas poco valoradas de leer un piano roll en lugar de notación.
- Compáralas con tu instrumento. Un teclado de 61 teclas va de C2 a C7. Uno de 76 suele ir de E1 a G7. Uno de 88 va de A0 a C8.
- Si quedan fuera una o dos notas, muévelas. Toca la nota que se sale una octava hacia adentro. Si es una sola nota grave, nadie va a notar la diferencia.
- Si quedan fuera pasajes enteros, transpón la pieza. Subir todo una cuarta tiene una coherencia musical que no tiene mover tres notas sueltas, y la transposición es una habilidad que de todos modos vale la pena tener.
- Si es una obra clásica y el rango es parte de su estructura, elige otra pieza por ahora. No todo el repertorio aguanta un teclado corto, y cuando lo fuerzas, la pieza deja de sonar como ella misma.
Qué comprar
- Si ya tienes algo con teclas, empieza por ahí. Cualquier teclado sensible al tacto con una app que escuche por el micrófono ya es un equipo completo, y saber si vas a seguir practicando dentro de tres meses vale más que cualquier especificación.
- Si vas a comprar tu primer instrumento, que tenga 61 teclas contrapesadas y sensibles al tacto. A partir de ahí, lo que sacrificas ya no afecta tu técnica.
- Si sabes que quieres tocar clásico, compra 88 teclas con acción de martillo y sáltate el paso intermedio. Cualquier cosa más pequeña la vas a reemplazar antes de un año.
- Mira el mercado de segunda mano antes que el nuevo. Los pianos digitales pesan, cuesta moverlos y conservan su función mucho mejor que su valor de reventa.
- No compres primero el cable. Una conexión MIDI es más exacta que la detección por micrófono, pero es una mejora y no un requisito, como contamos en el artículo sobre aprender piano sin teclado MIDI.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas teclas necesito para aprender piano?
Con 61 teclas basta para aprender y para casi todo el pop, el rock y la música de cantautor. Con 76 cubres casi todo, salvo el repertorio clásico completo. Las 88 hacen falta para el clásico, para cualquier cosa con una mano izquierda muy abierta y para leer partituras publicadas sin tener que editarlas. Con 49 teclas puedes empezar, pero en unos pocos meses te vas a quedar sin rango.
¿Bastan 61 teclas para aprender piano?
Sí para aprender, y sí para buena parte de la música popular. Lo que pierdes son los extremos: la octava grave que muchos arreglos usan para dar peso y la octava aguda que se usa para dar brillo. Una forma práctica de comprobarlo es mirar la nota más grave y la más aguda de las piezas que quieres tocar. Si caen más o menos entre C2 y C7, un teclado de 61 teclas te sirve.
¿Las apps de piano funcionan con un teclado de 61 teclas?
Algunas sí, y otras dan por hecho que tienes 88. Anything Piano te pregunta si tu teclado tiene 49, 61, 76 u 88 teclas y hace coincidir el teclado en pantalla con el que tienes bajo las manos, así que ninguna nota cae en una tecla que no tienes. Las apps que suponen un teclado completo pueden mostrarte notas fuera de tu rango sin ningún aviso, y eso parece un error tuyo cuando en realidad es un problema de rango.
¿Importa más que las teclas sean contrapesadas que el número de teclas?
Sí, para la mayoría de quienes aprenden. El número de teclas limita qué piezas puedes tocar, y la mecánica de las teclas define cómo tocas todo. Las teclas de sintetizador sin contrapeso te acostumbran a tocar a golpecitos, un gesto que después no sirve en un piano de verdad, y la sensibilidad al tacto es lo único que te deja controlar el volumen. Si tienes que elegir entre 88 teclas sin contrapeso y 61 contrapesadas y sensibles al tacto, quédate con las 61.
Para cerrar
La pregunta de las 88 teclas se hace con más angustia de la que merece, porque casi siempre esconde otra preocupación, la de si comprar el instrumento más barato significa no tomárselo en serio. No es así. Casi nadie deja el piano por tener un teclado demasiado corto. Quien lo deja, lo deja porque el material le aburrió o porque el instrumento se quedó guardado en su funda, y un instrumento de tamaño completo hace que esas dos cosas sean un poco más probables, no menos.
Así que compra el teclado que va a quedar a la vista y destapado en tu sala, asegúrate de que las teclas sean sensibles al tacto y después asegúrate de que tu software sepa qué compraste, porque eso último vale la pena comprobarlo en lugar de darlo por hecho. Anything Piano pregunta cuántas teclas tienes y dibuja tu teclado, y en un instrumento de 61 teclas eso separa una app que te está enseñando de una que parece bajarte la nota por tener el instrumento equivocado. Si algún día te falta rango, lo vas a notar con una pieza concreta que quieras tocar, y esa es una razón mucho mejor para cambiar de teclado que una hoja de especificaciones.