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¿Qué es el círculo de quintas? Una guía en palabras sencillas

El círculo de quintas ordena las doce tonalidades en una rueda donde cada paso es una quinta justa. Aquí ves qué muestra, cómo se lee y qué tareas de todos los días te ayuda a hacer más rápido.

Diagrama del círculo de quintas: las doce tonalidades ordenadas en una rueda por quintas justas, con sus sostenidos y bemoles

El círculo de quintas es un diagrama que ordena las doce tonalidades en una rueda, de modo que cada paso en el sentido de las agujas del reloj sube una quinta justa. Arriba está Do, sin sostenidos ni bemoles. Si avanzas en el sentido del reloj vas sumando sostenidos de uno en uno, y si retrocedes, sumas bemoles. Con esa sola disposición el círculo reúne todas las armaduras y muestra qué tonalidades son parientes cercanas. También explica por qué ciertos acordes suenan tan bien juntos.

Para leerlo no hace falta ninguna regla mnemotécnica, solo entender la lógica con la que está construido. Con eso ya puedes recorrerlo en los dos sentidos y usarlo para hacer más rápido un puñado de tareas de todos los días: nombrar armaduras, encontrar tonalidades relacionadas, armar progresiones de acordes y transponer una canción.

Qué es el círculo de quintas

Una quinta justa es una distancia de siete semitonos, la que hay de Do a Sol. Empieza en Do, sube una quinta hasta Sol, otra hasta Re, y sigue: Do, Sol, Re, La, Mi, Si, luego Fa♯, Re♭, La♭, Mi♭, Si♭, Fa y otra vez Do. En doce pasos recorres las doce notas de la escala cromática antes de volver al punto de partida. Si cierras esa cadena de quintas en una rueda, tienes el círculo.

Cada posición de la rueda corresponde a una tonalidad mayor. La mayoría de las versiones del diagrama agregan en un anillo interior la relativa menor de cada tonalidad, así que Do mayor comparte lugar con La menor, Sol mayor con Mi menor, y así en todo el círculo. La relativa menor usa exactamente las mismas notas y la misma armadura que su pareja mayor, y por eso están juntas.

Cómo se lee

Si lo lees en el sentido de las agujas del reloj, subes por quintas y sumas un sostenido en cada paso. Do no tiene ninguno, Sol tiene uno, Re dos, La tres, y la cuenta sigue subiendo hasta llegar a las tonalidades con sostenidos de la parte de abajo. Si lo lees al revés desde Do, subes por cuartas y sumas un bemol en cada paso: Fa tiene un bemol, Si♭ dos, Mi♭ tres, y así sucesivamente.

En la parte de abajo del círculo los dos sentidos se encuentran, y algunas tonalidades pueden escribirse con sostenidos o con bemoles. Fa♯ mayor y Sol♭ mayor son el mismo conjunto de notas escrito de dos maneras, un caso de escritura enarmónica. Suenan igual, así que usar un nombre u otro depende solo de cuál se lee más fácil.

El círculo y las armaduras

La ventaja más inmediata es que el círculo te da todas las armaduras de clave sin memorizar ninguna tabla. El número de pasos que separa una tonalidad de Do en el sentido del reloj es su número de sostenidos, y el número de pasos en sentido contrario, su número de bemoles. Hasta el orden en que aparecen las alteraciones en la armadura sale del círculo: los sostenidos se agregan en el orden Fa, Do, Sol, Re, La, Mi, Si, que a su vez es una serie de quintas ascendentes, y los bemoles siguen esa misma serie al revés.

Esto sirve mucho cuando lees una pieza nueva. Si ves cuatro sostenidos al principio del pentagrama, cuentas cuatro pasos desde Do en el sentido del reloj y sabes que estás en Mi mayor (o en su relativa, Do♯ menor). Lo que de otro modo tendrías que memorizar se vuelve una cuenta corta.

Por qué lo usan los músicos

Más allá de las armaduras, el círculo es un mapa de cómo se relacionan las tonalidades y los acordes, y por eso está colgado en la pared de muchas salas de ensayo.

  • Las tonalidades cercanas están una al lado de la otra. Dos tonalidades a un paso de distancia se diferencian en una sola alteración, así que pasar de Do a Sol o a Fa es una modulación suave. Quien compone usa las vecinas del círculo para cambiar de tonalidad sin descolocar a quien escucha.
  • Los acordes principales de una tonalidad también son vecinos. En cualquier tonalidad mayor, los acordes I, IV y V, los tres que sostienen la mayoría de las canciones populares, son la propia tonalidad y sus dos vecinas inmediatas en el círculo. Por eso Do, Fa y Sol (C, F y G en cifrado americano) suenan tan bien juntos.
  • Explica progresiones muy comunes. El ii-V-I, la columna vertebral de muchísimo jazz y pop, recorre tres posiciones seguidas en sentido contrario a las agujas del reloj hasta llegar a la tonalidad principal. Cuando lo ves en el círculo, la progresión deja de parecer una regla que hay que memorizar.
  • Transponer se vuelve mecánico. Para llevar una canción a otra tonalidad, mueve todos los acordes el mismo número de pasos alrededor del círculo. La forma de la progresión se mantiene y solo cambia el punto de partida.

Si estás sacando de oído los acordes de una canción, el círculo también te ahorra buena parte de las conjeturas, porque una vez que sabes la tonalidad, los acordes con más probabilidad de aparecer están agrupados a su alrededor. Nuestras guías para leer símbolos de acorde y para sacar los acordes de cualquier canción parten de ahí.

Usos de todos los días

  • Reconocer una armadura rápido. Cuenta los pasos desde Do, en el sentido del reloj para los sostenidos o en sentido contrario para los bemoles, y nombra la tonalidad de un vistazo.
  • Encontrar la relativa menor o mayor de una canción. Cada lugar del círculo junta una tonalidad mayor con la menor que comparte sus notas, así que pasar de una a otra no cuesta nada.
  • Elegir a qué tonalidad modular. Busca una vecina en el círculo cuando quieras un cambio que siga sonando conectado.
  • Transponer los acordes de una canción. Mueve todos los acordes el mismo número de pasos hasta que la canción quede cómoda para la voz de quien canta.
  • Revisar un acorde que suena raro. Los acordes que quedan lejos del vecindario de la tonalidad en el círculo son los que vale la pena volver a escuchar.

Si quieres las definiciones de otros términos que aparecen junto al círculo, puedes seguir leyendo en el glosario de notación musical.

Para cerrar

El círculo de quintas suele enseñarse como algo que hay que memorizar, y eso es empezar por el lado equivocado. En realidad es el dibujo de una regla sencilla, apilar quintas justas, y todo lo demás del diagrama sale de esa regla. Cuando entiendes por qué Do, Sol y Re terminan siendo vecinos, más que recordar el círculo lo reconstruyes, y esa comprensión te sirve también con tonalidades y acordes que nunca tocaste.

Esto también tiene que ver con cómo trabaja el software musical. Cuando transcribes una grabación con una herramienta como Songscription, la armadura que detecta coloca la canción en un punto concreto de este mismo círculo, y los acordes que encuentra suelen agruparse alrededor de ese punto. Quien toca y las herramientas que usa recurren al mismo círculo cuando tienen que ubicarse entre tonalidades.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el círculo de quintas?

El círculo de quintas es un diagrama que reúne las doce tonalidades en una rueda, ordenadas de modo que cada paso en el sentido de las agujas del reloj sube una quinta justa. Do está arriba, sin sostenidos ni bemoles. Si avanzas en el sentido del reloj, se suma un sostenido en cada paso, y si vas en sentido contrario, se suman bemoles. Es la forma más rápida de ver todas las armaduras y qué tonalidades son parientes cercanas.

¿Cómo se usa el círculo de quintas?

Sirve para reconocer una armadura de un vistazo, encontrar la relativa mayor o menor de una canción, elegir una tonalidad cercana a la que modular y transponer una progresión moviendo todos sus acordes el mismo número de pasos. Los acordes principales de una tonalidad quedan uno al lado del otro en el círculo, y por eso el círculo también explica muchas progresiones de acordes habituales.

¿Por qué se llama círculo de quintas?

Porque se construye encadenando quintas justas. Empiezas en Do, subes una quinta hasta Sol, otra hasta Re, y así sigues; después de doce quintas vuelves a Do, y si cierras esa cadena en una rueda tienes el círculo. Leído en sentido contrario a las agujas del reloj avanza por cuartas, y así aparecen las tonalidades con bemoles.

Sobre quien escribe

Andrew Carlins

Escrito por

Andrew Carlins

Cofundador y CEO de Songscription

Andrew cofundó Songscription en Stanford junto con otros músicos que estaban cansados de no encontrar las notas de las canciones que querían tocar. Creció tocando piano y saxofón barítono, y también hizo teatro musical. Hace años que no se sube a un escenario, pero le gusta pensar que sigue bastante afinado. Escribe sobre cómo sacar una canción de la grabación y pasarla a partitura.

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