RecursosPartiturasAndrew Carlins•7 min de lectura

Qué son las dinámicas y la articulación en la música

Las dinámicas marcan el volumen y la articulación marca cómo se toca cada nota. Te contamos qué significan los signos, desde piano y forte hasta el staccato y las ligaduras, y por qué convierten las notas en música.

Signos de dinámica y articulación en un pentagrama: piano y forte, crescendo, staccato, legato, acentos y ligaduras

Las notas y el ritmo te dicen qué tocar y cuándo. Las dinámicas y la articulación te dicen cómo, es decir, con qué volumen y qué forma le das a cada nota. Las dinámicas son las indicaciones de fuerte y suave, esa p y esa f que ves debajo del pentagrama. La articulación son los signos que indican cómo tocar, los puntos, las líneas curvas y los acentos que van sobre las notas. Son la diferencia entre leer las notas correctas de forma mecánica y tocar algo que de verdad suena a música, y por eso los compositores las escriben con tanto cuidado.

Te contamos qué significan los signos más comunes, desde piano y forte hasta el staccato y las ligaduras, y por qué importan tanto como las propias notas. Esta capa expresiva se apoya en lo básico de leer partituras y de las figuras rítmicas.

Dos capas expresivas

Conviene separar las dos ideas. Las dinámicas tienen que ver con el volumen, con qué tan fuerte o suave suena un pasaje y cómo cambia ese volumen con el tiempo. La articulación tiene que ver con el ataque y con cómo se unen las notas: si cada una se corta, se enlaza suavemente con la siguiente o se golpea con énfasis. Las dinámicas controlan el nivel; la articulación, el toque.

Las dos se escriben con abreviaturas y signos pequeños para que quien toca pueda leerlos de un vistazo sin dejar de tocar. Casi todos los términos de dinámica están en italiano, una herencia de la época en que los compositores italianos fijaron las convenciones, y la articulación se marca sobre todo con signos pequeños colocados justo sobre las cabezas de las notas.

Dinámicas: el volumen

Las dinámicas básicas forman una escala que va de suave a fuerte y se abrevian con letras:

  • pp (pianissimo): muy suave
  • p (piano): suave
  • mp (mezzo-piano): moderadamente suave
  • mf (mezzo-forte): moderadamente fuerte
  • f (forte): fuerte
  • ff (fortissimo): muy fuerte

Son relativas y no fijan un volumen exacto. Un forte en una flauta solista y un forte de una orquesta completa suenan con volúmenes muy distintos, pero los dos quieren decir «fuerte, para esta música». También te vas a encontrar con el sforzando (sfz), un acento fuerte y repentino en una sola nota, y en los extremos los compositores suman letras (ppp, fff) para pedir todavía menos o más volumen. El nombre del piano, el instrumento, viene de aquí: es la forma corta de «pianoforte», y se llamó así porque podía sonar tanto suave como fuerte.

Crescendo y decrescendo

El volumen casi nunca cambia a saltos, sino que crece y se apaga poco a poco. Para esos cambios graduales hay dos indicaciones. Crescendo quiere decir ir subiendo el volumen, y decrescendo (o diminuendo), ir bajándolo. Se escriben con las abreviaturas «cresc.» y «dim.» o, más a menudo, con reguladores, unas líneas largas en ángulo que se abren en un crescendo y se cierran en un decrescendo.

Como el regulador se extiende a lo largo del pasaje al que se aplica, también te dice exactamente durante cuántos tiempos o compases dura el cambio. Esos crescendos y decrescendos largos son buena parte de lo que hace que la música acumule tensión y luego la libere.

Articulación: cómo se toca cada nota

Los signos de articulación van sobre las notas y definen su ataque y cómo se unen entre sí:

  • Staccato (un punto encima o debajo de la nota): tócala corta y separada, y suéltala rápido para que quede un pequeño espacio antes de la siguiente.
  • Legato, que se indica con una ligadura de expresión (una línea curva que abarca un grupo de notas de alturas distintas): toca las notas de forma suave y ligada, como un solo gesto que fluye sin cortes.
  • Acento (un pequeño > sobre la nota): dale a esa nota más énfasis y más ataque, para que suene más fuerte y con más peso que las de al lado.
  • Tenuto (una rayita horizontal sobre la nota): sostén la nota todo su valor, con un poco más de peso y de duración.
  • Calderón (un arco con un punto, como una ceja): sostén esa nota o ese silencio más de lo escrito, el tiempo que decida quien toca.

La ligadura de expresión es la que más se confunde con otra cosa. Se curva sobre notas de alturas distintas y pide que se toquen ligadas. La ligadura de prolongación se ve idéntica, pero une dos notas de la misma altura para formar un solo sonido más largo. Eso es cuestión de duración y no de articulación, así que, aunque las dos tengan la misma forma, la ligadura de prolongación se explica en figuras rítmicas y ritmo.

Por qué convierten las notas en música

Si tocas una melodía con todas las notas al mismo volumen y con la misma duración, suena robótica, correcta en lo técnico pero sin vida. Las dinámicas y la articulación marcan la diferencia entre eso y una frase que respira. Un crescendo que desemboca en una nota aguda, acentuada y sostenida se siente como una llegada, y las mismas notas tocadas planas no transmiten nada. Buena parte de lo que cada intérprete pone de su parte está en esta capa expresiva.

También es la capa más difícil de captar a partir de una grabación, porque es sutil y continua, mientras que la altura de una nota es un valor concreto y separado. Conviene tenerlo en cuenta cuando mires cualquier transcripción, la haya hecho una persona o un programa.

Para terminar

Las dinámicas y la articulación son las instrucciones sobre cómo debe sentirse una obra, más allá de qué notas contiene. Aprende el puñado de signos básicos (la escala de volumen de p a f, los reguladores para los crescendos y decrescendos, los puntos del staccato, las ligaduras de expresión del legato y los acentos para el énfasis) y la partitura impresa empieza a leerse como un conjunto de indicaciones para tocar y no como una cuadrícula de alturas.

Si trabajas con transcripciones, ten en cuenta que las herramientas de transcripción con IA, incluida la nuestra, son excelentes con las notas, el ritmo y los acordes, porque son datos concretos y medibles, pero con los signos expresivos una persona que edita la partitura todavía aporta mucho más. Cuando transcribes una grabación con Songscription, obtienes un esqueleto preciso de las notas y de su ritmo. Lo que hace que la música cante es agregar después tus propias dinámicas y articulaciones en un editor de partituras. Para el resto del vocabulario de notación, sigue con el glosario de notación musical.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las dinámicas en la música?

Las dinámicas son las indicaciones que te dicen con qué volumen tocar, más fuerte o más suave. Se escriben con abreviaturas de términos italianos: p de piano (suave), f de forte (fuerte), mp y mf para los niveles intermedios, y extremos como pp (muy suave) y ff (muy fuerte). Los cambios graduales se escriben con las palabras crescendo (cada vez más fuerte) y decrescendo o diminuendo (cada vez más suave), o con reguladores, unos signos en forma de ángulo que se abren o se cierran.

¿Qué es la articulación en la música?

La articulación es la manera de tocar cada nota: corta y separada, suave y ligada, o con énfasis. Se indica con signos pequeños sobre la nota o junto a ella. Un punto encima de una nota es un staccato (corta y separada); una ligadura de expresión, que es una línea curva sobre notas de alturas distintas, indica legato, o sea, tocar las notas de forma suave, como un solo gesto; y un acento pide tocar esa nota con más énfasis. La articulación le da carácter a una línea melódica, pero no cambia su volumen general ni la altura de las notas.

¿Qué diferencia hay entre una ligadura de expresión y una ligadura de prolongación?

Las dos son una línea curva y se ven casi iguales, pero significan cosas distintas. La ligadura de prolongación une dos notas de la misma altura y te pide sostenerlas como un solo sonido más largo, así que afecta la duración. La ligadura de expresión une notas de alturas distintas y te pide tocarlas de forma suave y ligada (legato), así que afecta la articulación. Si las dos notas unidas tienen la misma altura, es una ligadura de prolongación; si son distintas, es una ligadura de expresión.

Sobre quien escribe

Andrew Carlins

Escrito por

Andrew Carlins

Cofundador y CEO de Songscription

Andrew cofundó Songscription en Stanford junto con otros músicos que estaban cansados de no encontrar las notas de las canciones que querían tocar. Creció tocando piano y saxofón barítono, y también hizo teatro musical. Hace años que no se sube a un escenario, pero le gusta pensar que sigue bastante afinado. Escribe sobre cómo sacar una canción de la grabación y pasarla a partitura.

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