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¿Qué es una reducción para piano?

Una reducción para piano toma música escrita para muchos instrumentos y la condensa en dos pentagramas que puede tocar un solo pianista. Te contamos qué significa, en qué se diferencia de un arreglo y cómo hacer una.

Qué es una reducción para piano: la partitura de todo un conjunto condensada en dos pentagramas para un solo pianista, y cómo hacer una

Forma parte de nuestro glosario de términos de notación musical.

Una reducción para piano toma música escrita para muchos instrumentos, como una orquesta, un coro o una banda, y la condensa en los dos pentagramas que puede tocar un solo pianista. Conserva la armonía, la melodía y el bajo esenciales de la partitura completa y deja fuera lo que una sola persona no alcanza a cubrir con las manos. El resultado es una única partitura en sistema de pentagramas que ocupa el lugar de todo el conjunto, y así alguien sentado al teclado puede tocar algo que representa la obra entera.

Reducir una partitura es pasar de decenas de partes a diez dedos perdiendo lo menos posible del original. Cuando la reducción está bien hecha, oyes la pieza tal cual, solo que tocada por un instrumento en lugar de cuarenta.

Qué es una reducción para piano

Una partitura completa de orquesta o de coro reparte la música en una línea aparte para cada instrumento o voz: cuerdas, maderas, metales, percusión, cada parte de soprano y de bajo. La reducción junta todo eso en un sistema de pentagramas que se puede tocar, los dos pentagramas en clave de sol y en clave de fa que el pianista lee a la vez. Se queda con la música que define la pieza y descarta el resto.

Lo que se conserva es la capa esencial, es decir, la melodía principal, la armonía que la sostiene y la línea de bajo que le da apoyo. Se recorta o se funde todo lo que un solo intérprete no alcanza, como una voz interior duplicada, una nota mantenida que queda enterrada bajo material más movido o una figura de percusión que las dos manos no pueden tocar mientras sostienen los acordes. Se trata de representar la obra completa en el teclado, no de transcribir cada nota al pie de la letra. Una reducción que intentara conservar todas las partes sería imposible de tocar, y entonces ya no serviría para lo que se hizo.

Reducción o arreglo

Una reducción y un arreglo terminan siendo música para piano solo, pero parten de intenciones opuestas. La reducción es fiel al original y lo condensa con las mismas notas, la misma tonalidad y el mismo carácter, solo que comprimido en dos pentagramas. El arreglo reimagina la pieza y le da un estilo nuevo, otra tonalidad, otro groove o incluso material que no estaba en el original. La primera intenta desaparecer detrás de la fuente, y el segundo es abiertamente una versión creativa.

Es la misma diferencia que hay entre transcripción y arreglo. Una transcripción recoge con la mayor fidelidad posible lo que ya está ahí, y la reducción aplica esa misma fidelidad para condensar una partitura grande. El arreglo, en cambio, es una reinterpretación. Por eso dos arreglistas pueden tomar la misma canción y sacar dos partituras muy distintas, mientras que una reducción de esa canción debería sonar esencialmente como el original. Si quieres ver esa diferencia a fondo, nuestra guía para arreglar una canción para piano trata el lado creativo, donde decides cómo quieres que suene la música en lugar de limitarte a conservarla.

Dónde se usan las reducciones

No siempre se puede pagar una orquesta para ensayar, y por eso existen las reducciones. El uso más común es el acompañamiento en los ensayos: un solo pianista toca la reducción para que cantantes e instrumentistas practiquen con la armonía completa sin tener a todo el conjunto en la sala.

  • Pianistas acompañantes de ensayo, que trabajan con compañías de ópera, de teatro musical y con coros. El elenco aprende la obra con un piano que ocupa el lugar de la orquesta del foso, semana tras semana, hasta los últimos ensayos.
  • Partituras vocales, el formato en que se publica una ópera o una obra coral. Llevan cada línea vocal impresa encima de una reducción para piano de la orquesta, así que los cantantes pueden ensayar y estudiar la pieza con un solo libro.
  • Estudio de obras grandes, cuando un director, un compositor o un estudiante recorre al piano una sinfonía o un movimiento coral largo para entender cómo encaja todo, mucho más rápido que si tuviera que reunir a los músicos.

En todos estos casos la reducción hace de sustituto. Nadie pretende que un piano suene como una orquesta; basta con que lleve suficiente música para que las personas que están en la sala puedan hacer su trabajo.

Cómo hacer una reducción para piano a partir de una canción

Si lo que tienes es una grabación y no una partitura completa, puedes recorrer buena parte del camino hacia una reducción en unos pocos pasos:

  • Transcribe la grabación. Convierte el audio en notas para tener la melodía, la armonía y el bajo por escrito y no solo de oído.
  • Pasa la transcripción a piano solo. Usa el modo de arreglo para distribuir la música como piano solo, con la separación automática entre mano izquierda y mano derecha en un sistema de pentagramas, y así las partes quedan donde un pianista las toca de verdad.
  • Simplifícala hasta un nivel que se pueda tocar. Pasa el resultado por un nivelador que aligere la textura hasta una dificultad que un pianista pueda manejar, porque la captura literal de una mezcla densa suele ser demasiado para dos manos.
  • Revisa y exporta. Ajusta la distribución de las voces, exporta a MusicXML y abre el archivo en un programa de notación para la última pasada.

Songscription se encarga de los tres primeros pasos. Transcribe la grabación, su modo de arreglo pasa la canción a piano solo con las manos separadas y el nivelador de partituras la simplifica hasta un nivel que puedas tocar, que es el mismo proceso que describimos en nuestra guía para simplificar partituras. Con el último paso hay que ser realistas, porque una reducción fiel casi siempre necesita una pasada de edición hecha por una persona. La transcripción automática funciona mejor con un instrumento a la vez y no capta de forma fiable todas las articulaciones, así que te conviene exportar el MusicXML a MuseScore, Sibelius o Finale y ordenar las voces a mano antes de dar la reducción por terminada. Toma lo que te dan estas herramientas como un primer borrador rápido de las notas y no como una partitura vocal lista para publicar.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una reducción para piano?

Una reducción para piano es una partitura para varios instrumentos condensada en los dos pentagramas que puede tocar un solo pianista. Conserva la melodía, la armonía y el bajo esenciales de la obra completa y deja fuera las partes que una sola persona no puede cubrir con las manos. La idea es representar toda la obra en el teclado, de modo que una persona toque algo que ocupe el lugar del conjunto entero.

¿Cuál es la diferencia entre una reducción para piano y un arreglo?

Una reducción condensa el original con fidelidad. Mantiene las mismas notas, la misma tonalidad y el mismo carácter, y solo los acomoda en dos pentagramas. Un arreglo reinterpreta la pieza, y eso puede significar un estilo nuevo, otra tonalidad o un groove distinto. La reducción intenta pasar desapercibida detrás del original, mientras que el arreglo es una versión creativa de la obra. Los dos pueden terminar como música para piano solo, pero parten de intenciones distintas.

¿Para qué se usan las reducciones para piano?

Las reducciones para piano sirven de acompañamiento en los ensayos, para que cantantes y conjuntos practiquen con un pianista en lugar de una orquesta completa; así ensayan los coros y las compañías de ópera y de teatro musical. También se usan para estudiar obras grandes en el teclado, porque con ellas un director, un estudiante o un compositor puede recorrer una sinfonía o una obra coral con un solo instrumento.

¿Cómo se hace una reducción para piano a partir de una canción?

Transcribe la grabación para obtener las notas, pásala a piano solo para que las partes queden en un sistema de pentagramas con las manos separadas, simplifícala hasta un nivel que un pianista pueda tocar de verdad y después revisa y exporta el resultado. Una reducción fiel casi siempre necesita una última pasada de edición para ordenar las voces y quitar lo que no cabe en dos manos, así que cuenta con exportarla a un programa de notación musical para ese repaso final.

Sobre quien escribe

Andrew Carlins

Escrito por

Andrew Carlins

Cofundador y CEO de Songscription

Andrew cofundó Songscription en Stanford junto con otros músicos que estaban cansados de no encontrar las notas de las canciones que querían tocar. Creció tocando piano y saxofón barítono, y también hizo teatro musical. Hace años que no se sube a un escenario, pero le gusta pensar que sigue bastante afinado. Escribe sobre cómo sacar una canción de la grabación y pasarla a partitura.

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