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¿Qué es una progresión de acordes? Las más comunes, explicadas

Una progresión de acordes es la secuencia de acordes sobre la que se apoya una melodía. Aquí tienes los números romanos, las progresiones que vale la pena conocer por su nombre y cómo encontrarlas en una canción.

Progresiones de acordes comunes escritas en números romanos, como I-V-vi-IV, que sostienen la mayoría de las canciones populares

Una progresión de acordes es una serie de acordes que se tocan en orden, el camino armónico por el que avanza una melodía. Casi toda la música popular se construye con un puñado de ellas, y la progresión I-V-vi-IV por sí sola sostiene cientos de éxitos de distintas décadas y géneros. Las progresiones se suelen describir con números romanos, que nombran cada acorde según su posición en la tonalidad. Por eso la misma progresión se puede tocar en cualquier tonalidad y se sigue reconociendo.

Qué es una progresión de acordes

La melodía es lo que tarareas, la armonía son los acordes que van debajo y la progresión es el orden en que llegan esos acordes. Ese orden le da a cada sección la sensación de moverse y de llegar a algún lado, como quien sale de casa, va a otra parte y vuelve. Si cambias la progresión, la misma melodía puede sonar completamente distinta.

Las progresiones se repiten. La estrofa suele dar vueltas sobre una misma progresión mientras la letra cambia por encima, y el estribillo muchas veces pasa a otra. Tocar junto con una canción es, sobre todo, aprender a oír dónde vuelve a empezar la progresión.

Los números romanos

Los músicos nombran las progresiones con números romanos en lugar de letras como C o G, porque los números describen la posición del acorde en la tonalidad y no una nota fija. En cualquier tonalidad mayor, los acordes que se forman sobre cada grado de la escala se numeran del uno al siete. Los números en mayúscula son acordes mayores y los que van en minúscula son menores: I, ii, iii, IV, V, vi y el vii disminuido.

En C mayor (do mayor), el I es C, el IV es F, el V es G y el vi es A menor. En G mayor (sol mayor), esos mismos I, IV, V y vi son G, C, D y E menor. Como los números no dependen de la tonalidad, «I-V-vi-IV» describe una sola progresión que una banda puede tocar en la tonalidad que mejor le quede a quien canta. El sistema de números Nashville es la misma idea escrita con números arábigos, y es lo que usan los músicos de sesión para anotar una canción sobre la marcha.

Progresiones que vale la pena conocer

  • I-V-vi-IV. La progresión del pop. En C mayor es C, G, A menor y F. La has oído en más canciones de las que puedes contar, porque suena redonda y se puede usar una y otra vez.
  • I-IV-V. La columna vertebral del blues, el rock y el folk. Son tres acordes mayores y es la progresión más básica de la música popular occidental.
  • ii-V-I. La cadencia del jazz. Es un movimiento suave que resuelve con fuerza en el acorde de tónica, y es la progresión más importante que hay que conocer para tocar jazz.
  • vi-IV-I-V. La misma progresión del pop, pero empezando en el acorde menor. Usa los mismos cuatro acordes y arranca con un aire más melancólico.
  • Blues de 12 compases. Una forma fija de 12 compases construida con I, IV y V en un orden establecido. Es el molde de una parte enorme del blues y del rock de los primeros años.

Por qué suenan bien

Los tres acordes que sostienen una tonalidad (I, IV y V) son vecinos inmediatos en el círculo de quintas, y por eso encajan tan bien entre sí. El movimiento alrededor del círculo, sobre todo la atracción del V hacia el I, explica en buena parte por qué una progresión suena resuelta. Las progresiones que se mueven por quintas, como ii-V-I, suelen ser las que suenan más inevitables.

Cómo acomodas las notas de cada acorde importa tanto como qué acordes eliges. Una progresión correcta se vuelve fluida cuando eliges inversiones con las que el bajo avanza por grados conjuntos y las notas en común se quedan en su lugar. Los acordes pueden estar bien y aun así sonar torpes si plantas cada uno de golpe en posición fundamental.

Cómo encontrar la progresión de una canción

Para sacar de oído la progresión de una canción, primero encuentra la tonalidad. Luego escucha en qué nota cae el bajo en cada cambio de acorde y relaciónala con un grado de la escala. Cuando ya tienes dos o tres acordes, las progresiones de siempre que viste más arriba muchas veces te dicen qué viene después. Todo va mucho más rápido si lees con soltura los símbolos de acorde. El movimiento de acordes con el que termina cada frase tiene nombre propio, y lo explicamos en qué es una cadencia.

Si no quieres hacerlo todo de oído, transcribir la grabación te da los acordes por escrito. En cómo conseguir los acordes de cualquier canción te contamos cómo hacerlo, y si pasas una grabación por Songscription, recibes las notas y la armonía en una partitura editable en la que puedes leer la progresión directamente.

Para terminar

Lo llamativo de las progresiones de acordes es que hacen falta muy pocas. Con cinco o seis bien aprendidas cubres una cantidad enorme de la música que la gente de verdad quiere tocar, y por eso aprenderlas por su forma en números romanos rinde tan rápido. Cuando aprendes a reconocer I-V-vi-IV, empiezas a oírla en mil canciones.

Piensa en las progresiones con nombre como un vocabulario y no como un reglamento. Quienes componen se apoyan en ellas porque así les queda atención libre para la melodía, la letra y la interpretación, que es lo que de verdad recuerda quien escucha. Apréndete las formas comunes tan bien que dejes de pensar en ellas, y la progresión pasará a ser la base sobre la que construyes en lugar de algo contra lo que peleas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una progresión de acordes?

Una progresión de acordes es una serie de acordes que se tocan en orden, el camino armónico por el que avanza una melodía. Casi toda la música popular se construye con unas pocas, y se suelen describir con números romanos que nombran cada acorde según su posición en la tonalidad, así que la misma progresión se puede tocar en cualquier tonalidad.

¿Cuál es la progresión de acordes más común?

La progresión I-V-vi-IV es la más común en la música popular y sostiene cientos de canciones. En C mayor son C, G, A menor y F. Otras que no pueden faltar son I-IV-V en el blues, el rock y el folk, ii-V-I en el jazz y la forma fija del blues de 12 compases.

¿Cómo encuentro la progresión de acordes de una canción?

Primero encuentra la tonalidad. Después escucha en qué nota cae el bajo en cada cambio de acorde y relaciónala con un grado de la escala. Cuando tengas un par de acordes, las progresiones comunes reducen bastante las opciones de lo que viene después. Si prefieres no hacerlo todo de oído, transcribir la grabación te da los acordes por escrito.

Sobre quien escribe

Andrew Carlins

Escrito por

Andrew Carlins

Cofundador y CEO de Songscription

Andrew cofundó Songscription en Stanford junto con otros músicos que estaban cansados de no encontrar las notas de las canciones que querían tocar. Creció tocando piano y saxofón barítono, y también hizo teatro musical. Hace años que no se sube a un escenario, pero le gusta pensar que sigue bastante afinado. Escribe sobre cómo sacar una canción de la grabación y pasarla a partitura.

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