RecursosPartiturasAndrew Carlins•7 min de lectura

¿Qué es una cadencia en música? Auténtica, plagal y más

Una cadencia es el movimiento de acordes que cierra una frase musical, la puntuación de la armonía. Te contamos cuáles son las cuatro cadencias que vale la pena conocer, cómo suena cada una y cómo reconocerlas en una canción.

Qué es una cadencia en música: la cadencia auténtica, la plagal, la semicadencia y la cadencia rota representadas como los movimientos de acordes que cierran una frase

Una cadencia es el movimiento de acordes que cierra una frase musical. Funciona como la puntuación de la armonía: algunas cadencias suenan a punto final, otras a una coma que te deja en suspenso, y hay una que es un verdadero giro inesperado. Si alguna vez sentiste que una canción llegaba a un punto de descanso satisfactorio, o que se negaba a propósito a llegar, lo que oías era una cadencia. Hay cuatro que vale la pena conocer por su nombre, y cuando aprendes a oírlas, la forma de casi cualquier canción se vuelve más clara.

Esta guía parte de lo que vimos sobre progresiones de acordes y del cifrado de acordes con números romanos, así que viene bien tener eso de base.

Qué es una cadencia

La música avanza por frases, que son como oraciones musicales cortas, y cada frase necesita una manera de terminar. La cadencia es el par concreto de acordes que aparece en ese final, y según qué acordes se elijan, la frase se siente cerrada o abierta. Para nombrarlos se usan números romanos, uno por cada acorde construido sobre un grado de la escala: I es el acorde de reposo (la tónica), IV se construye sobre la cuarta nota de la escala, V sobre la quinta (la dominante) y vi sobre la sexta (el acorde relativo menor).

Las cadencias funcionan por tensión y reposo. El acorde V, sobre todo, tiene notas que tiran con fuerza hacia el acorde de reposo, así que pasar de V a I se siente como una resolución. Cada cadencia llega a ese reposo, lo retrasa o lo esquiva, y así es como una canción marca sus pausas y sus finales. Si los números romanos son nuevos para ti, nuestra guía para leer símbolos de acordes los relaciona con nombres de acordes como G y C.

La cadencia auténtica (de V a I)

La cadencia auténtica, a veces llamada cadencia perfecta, va de V a I. Es el final más fuerte y definitivo de la música occidental, el equivalente musical del punto al final de una oración. En la tonalidad de Do, es un acorde de Sol (G) que resuelve en Do (C), y se oye cómo toda la tensión del Sol se descarga en el Do.

Con esta cadencia terminan la gran mayoría de las piezas clásicas e infinidad de canciones pop, porque ninguna otra dice con tanta claridad «llegamos, se terminó». Ese tirón de V a I es la misma relación que hace funcionar el círculo de quintas.

La cadencia plagal (de IV a I)

La cadencia plagal va de IV a I. También llega al acorde de reposo y también suena conclusiva, pero llega con más suavidad, sin el tirón fuerte del acorde V. Es el famoso «amén» que se canta al final de un himno, y por eso muchas veces se la llama «cadencia del amén». En Do, es un acorde de Fa (F) que se asienta sobre Do (C).

Como es más suave, la cadencia plagal aparece a menudo como un remate cálido después del final de verdad, o como resolución en el gospel y la música de alabanza, donde ese carácter reposado y de oración encaja con el estilo. Es la prima tranquila de la cadencia auténtica.

La semicadencia

La semicadencia termina en el acorde V en lugar de resolver en I. Como V está lleno de tensión, detenerse ahí deja la frase sin terminar, como una coma o una pregunta que espera respuesta. La música hizo una pausa, pero no terminó, y el oído se queda esperando lo que viene.

Quien compone usa la semicadencia para mantener el impulso durante un tramo largo. Una estrofa puede terminar en semicadencia para que el estribillo se sienta como la respuesta, el reposo que prometía ese V en pausa. Es una puntuación que abre una puerta en lugar de cerrarla.

La cadencia rota

La cadencia rota, también llamada engañosa o interrumpida, prepara la resolución fuerte de V a I y en el último momento se desvía. En lugar de llegar a I, cae en vi, el acorde relativo menor. En Do, el oído espera que Sol (G) resuelva en Do (C), pero el acorde va a La menor (Am). El efecto es una pequeña sorpresa, porque el reposo que esperabas no llega y la música tiene que seguir.

Sirve para no terminar antes de tiempo, para alargar una frase o para darle un toque nostálgico, ya que vi es un acorde menor justo donde esperabas uno mayor y luminoso.

Cómo reconocer una cadencia

Para encontrar las cadencias de una canción, escucha los puntos donde la música parece respirar, que son los finales de frase, y fíjate en los dos acordes de ese punto:

  • ¿Llega con firmeza al acorde de reposo desde V? Auténtica. Suena a final.
  • ¿Llega al reposo desde IV, con un aire suave, de himno? Plagal.
  • ¿Se detiene en un acorde tenso que pide seguir? Semicadencia.
  • ¿Prepara el final pero cae en un acorde menor inesperado? Rota.

En el fondo es un ejercicio de oído, y va de la mano con conocer la tonalidad y los acordes de la canción. Si estás sacando una canción de oído, nuestras guías para encontrar la tonalidad y sobre inversiones de acordes te dan las piezas con las que se construyen las cadencias.

Para terminar

Las cadencias son la manera en que la música se pone su propia puntuación. Con cuatro cubres casi todo lo que vas a encontrar: la auténtica (un punto), la plagal (un «amén» suave), la semicadencia (una coma) y la rota (un giro inesperado).

Cuando transcribes una canción con una herramienta como Songscription, estas cadencias están en los acordes del final de cada frase, así que con la partitura delante puedes confirmar con los ojos lo que tu oído sospechaba. Para el resto del vocabulario de armonía, sigue con el glosario de notación musical.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una cadencia en música?

Una cadencia es el movimiento de acordes que cierra una frase musical, algo así como la puntuación de la armonía. Igual que una oración puede terminar con un punto, una coma o un signo de interrogación, una frase musical puede cerrar con un cambio de acordes que suena definitivo, con uno que la deja en pausa o con uno que te sorprende. Las cuatro cadencias principales son la auténtica (de V a I), la plagal (de IV a I), la semicadencia (termina en V) y la rota (de V a vi).

¿Cuáles son los cuatro tipos de cadencias?

La cadencia auténtica va del acorde V al I y suena del todo resuelta, como un punto. La plagal va de IV a I y es el final suave del «amén». La semicadencia se detiene en el acorde V y deja la frase abierta, como una coma. La cadencia rota prepara la resolución de V a I, pero cae en el acorde vi, y esa sorpresa hace que la música siga.

¿Qué diferencia hay entre una cadencia auténtica y una plagal?

Las dos terminan en el acorde de reposo (I) y las dos suenan conclusivas, pero llegan desde lugares distintos. La auténtica llega desde V, el acorde que tira con más fuerza hacia el reposo, y por eso suena decidida y final. La plagal llega desde IV, que es más suave y tiene menos tensión, y da ese sonido tranquilo y asentado del «amén» que se oye al final de muchos himnos.

Sobre quien escribe

Andrew Carlins

Escrito por

Andrew Carlins

Cofundador y CEO de Songscription

Andrew cofundó Songscription en Stanford junto con otros músicos que estaban cansados de no encontrar las notas de las canciones que querían tocar. Creció tocando piano y saxofón barítono, y también hizo teatro musical. Hace años que no se sube a un escenario, pero le gusta pensar que sigue bastante afinado. Escribe sobre cómo sacar una canción de la grabación y pasarla a partitura.

Más sobre el equipo

Sigue leyendo sobre los mismos temas.